Huerteras y huerteros de Tomé organizan concurrido intercambio anual de semillas

La mañana de este martes 16 de octubre, la Unión Comunal de Huerteros Orgánicos de Tomé (UCHO) volvió a llevar a cabo su trafkintú, intercambio de semillas, junto a otras organizaciones de la zona. Como explica Leslie Retamal, secretaria de esta organización, “uno de los objetivos de la Unión Comunal, es mantener y resguardar nuestras semillas campesinas y huertos urbanos. Así que, en el marco de la soberanía alimentaria, la conmemoramos cada 16 de octubre con un intercambio de semillas de Tomé y esto se hace caiga el día que caiga, llueva o haya sol”.

La huertera y dueña de casa, Matilde Zenteno, lleva 20 años trabajando en torno a las semillas y es una de las más antiguas de la institución. Ella cuenta que solo con el espacio de su antejardín se dedica a cuidar plantas y producir semillas libres: “A mí me gusta, porque como era de campo, nunca se me quitó lo de andar en la huerta. Yo no dejo de moverme, entre mi antejardín, mis gallinas y mi horno de barro”.

Además, esta actividad le permite compartir junto a otras mujeres huerteras: “Siempre viene harta gente, ya nos conocen, vienen de todos lados. Las huerteras también son de distintas ciudades. Para mí la institución es como una familia: son todas son buenas, trabajadoras, dueñas de casa y buenas para tener plantitas y semillas”.

Daniel Pezo es uno de los más jóvenes de la organización: “Esto lleva desarrollándose hace más de 15 años y yo tengo recuerdos desde chico participando. El intercambio es un momento en que la UCHO se reune con otras organizaciones no solo para hacer trueke de semillas y plantas, sino que también de saberes. Esta organización pertenece a una visión más global de la soberanía alimentaria, las agroculturas y la vida campesina y están todo el año haciendo actividades”.

Un invitado especial a la actividad fue Marco Parada, quien se dedica a la artesanía antropológica y que sorprendió con su exhibición de herramientas, armas, máscaras e instrumentos musicales mapuches hechas en base a piedra, cuero, madera y cobre: “Yo me dedico a rescatar objetos y artesanías de nuestros antepasados en base a los libros y luego, los fabrico por mi cuenta. Mi idea es que la gente pueda tocarlos, especialmente niños y niñas no videntes, dado que, por razones obvias, no pueden acceder a eso en los museos”.