HUERTAS MAPUCHE COMO ESTRATEGIA FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO

Durante el primer mes de ejecución del proyecto denominado “Difusión de la Huerta Mapuche y Biodiversidad Cultivada como estrategia frente al Cambio Climático”, financiado a través de la Unidad de Medio Ambiente de  CONADI, el equipo técnico de ONG CETSUR ha llevado a cabo siete talleres virtuales denominados “La Huerta Mapuche y su Resiliencia ante el Cambio Climático”.

Los talleres han sido desarrollados por el Ingeniero Agrónomo y Agroecólogo Rodrigo Terreros Hernández quien, en conjunto con las Curadoras de Semillas de las comunas de Saavedra, Los Sauces, Lumaco, Pitrufquén, Toltén, Carahue y Nueva Imperial, han intercambiado saberes sobre cómo  potenciar la biodiversidad cultivada de sus huertas para hacer frente el cambio climático, principalmente, en base a las semillas y plantas que poseen o que podrían incorporar, tanto para la alimentación de sus familias como para la comercialización en sus territorios.

Rodrigo Terreros subrayó, respecto a la dinámica de los talleres, que “Si bien la conectividad de la participantes ha generado algunos inconvenientes menores al momento de implementar una metodología basada en el diálogo de saberes, todos los talleres se han desarrollado con fluidez, siendo posible ir profundizando con las Curadoras contenidos asociados a la realidad de sus huertas, que relevan la importancia de la diversidad productiva para generar huertas resilientes en contexto de cambio climático, detectando las brechas existentes en cada uno de sus territorios”.

Del mismo modo, Hernán Muñoz Pedraza, Encargado de la Unidad de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático de la Subdirección Nacional Temuco de CONADI, señaló que “Es interesante lo que se está viendo en este primer mes, ya que se están dando algunos pequeños resultados que nos permiten conocer cuál es la población que está con mayor riesgo de perder su biodiversidad cultivada”.

Por otra parte Ana Paine Llanca, de la Mesa de Mujeres Rurales de la comuna de Los Sauces, reflexionó sobre lo aprendido, valorando la instancia como un aporte para las agrupaciones de Curadoras de Semillas de La Araucanía. “En una capacitación siempre se aprende… Sobre todo lo que trabajamos en estos talleres relacionados con el rescate de nuestras semillas y cómo protegerlas de las semillas transgénicas. También agradezco lo que se aprende conversando con  otras mujeres, como: la revitalización de especies y plantas que estaban pérdidas por el sector, y que mi abuela las consumía y que hoy gracias a los saberes de las socias de la mesa las recuerdo;  Asimismo, aprender y reconocer que en la huerta existe una colaboración entre las plantas y que se ayudan unas a otras para crecer, es un saber que nutrirá mucho nuestras huertas. Nos queda un compromiso colectivo y también como persona, que es rescatar las semillas y llevar a la práctica todo lo aprendido para proteger las semillas e intercambiarlas con otras mujeres”.