

En esta primavera que se abre hacia la luz despertando la tierra y llamándonos a acercarnos a ella, el florecer de las huertas trae también las historias que habitan en cada semilla guardada.
En este tiempo luminoso, distinto al abrigo del otoño, honramos a las maestras y maestros cultores que mantienen vivas las prácticas, sabores y saberes que alimentan la memoria del territorio.
Cada iniciativa compartida en este boletín es una invitación a detenernos, observar y participar, a reconocer lo que hemos sembrado entre todas y todos y a celebrar que los frutos nacen cuando cultivamos con cariño y en comunidad.