EN LA ARAUCANÍA SE DIO INICIO A LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS PARA APRENDICES EN CURATORÍA DE SEMILLAS

La Escuela de Artes y Oficios para Aprendices en Curatoría de Semillas, que se lleva a cabo por CETSUR en la Región de La Araucanía, es una iniciativa financiada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia a través del Fondo de Iniciativas para la Superación de la Pobreza, Línea Fundaciones y Corporaciones, “Chile Compromiso de Todos” del año 2019.

La Escuela tiene por objetivo contribuir a potenciar los saberes de 30 Aprendices Curadoras de Semillas de 15 comunas de la Región de La Araucanía, revalorizando así su rol en la preservación de la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el fortalecimiento de las economías locales como estrategia para la superación de la pobreza.
A la fecha se han desarrollado dos jornadas de capacitación, con régimen de internado, en la parcela agroecológica “Ruka Lelfun” de la maestra en curatoría de semillas Eris Coronado. La primera de ellas se desarrolló los días 27 y 28 de enero y participaron 17 aprendices de representantes de las Mesas de Mujeres Rurales de las comunas de Temuco, Quepe, Pucón, Puerto Domínguez, Toltén, Ercilla, Los Sauces, Purén y del Grupo Amuley Pu Zomo de la comuna de Cholchol.

Elizabeth Mariqueo Sandoval de la Mesa de Mujeres Rurales de Quepe, compartió algunas reflexiones a partir de este oficio ancestral. “Una semilla es ayudada por el sol, el agua y la tierra para germinar; así da alimento a la humanidad y también permanece para volver a vivir este hermoso ciclo en las manos y conocimientos de las curadoras de semillas…La escuela de Aprendices Curadoras de Semillas nos aporta en resguardar, preservar y entregar las herramientas y conocimientos necesarios para que la biodiversidad de las semillas se traspase; junto a su historia de vida, época de plantación, cosecha y selección de éstas para nuevos cultivos, sin que pierdan sus características nativas y con la finalidad de mantener la soberanía alimentaria para todos”.

La segunda jornada, realizada los días 3 y 4 de febrero, convocó a 13 aprendices de las Mesas de Mujeres Rurales de las comunas de Teodoro Schmidt, Imperial, Saavedra, Vilcún, Padre Las Casas, de la Agrupación de Curadoras de Semillas de Pitrufquén y del Grupo Amuley Pu Zomo de Cholchol.

Instancia a la que asistieron, María Consuelo Valenzuela, coordinadora del Sistema de Protección Social, María José Espinoza, encargada del Programa de Autoconsumo y Rodrigo Miranda, encargado del Programa Elige vivir Sano de la Seremi de Desarrollo Social y Familia de La Araucanía; además de la participación de representantes del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural de La Araucanía, su Director el sr. Roberto Concha Mathiesen, y el encargado de la Subdirección de Pueblos Originarios, Luis Penchuleo Morales. Por su parte el Director señaló que: “Los ecosistemas en Chile y el mundo están en serio riesgo por la sobreutilización de recursos naturales y la proliferación de prácticas productivas de alto impacto sobre el medioambiente desde la revolución industrial. En este escenario, en que se están buscando soluciones para revertir el daño sobre el medioambiente, cobran relevancia técnicas y modelos productivos ancestrales, que forman parte del patrimonio indígena. CETSUR, a partir de la formación de curadoras de semillas, ha propiciado un diálogo de saberes en que, por un lado, se rescata y pone en valor el conocimiento tradicional sobre las semillas, su manejo y su uso, latente en el pueblo Mapuche, aportando a su vez técnicas y principios de la agroecología. Esta experiencia ha permitido generar un importante registro y sistematización del patrimonio biocultural mapuche, plasmado en las distintas ediciones del “Manual para el diálogo de saberes”, cuya primera versión fue apoyada por la unidad de Pueblos Originarios del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Región de La Araucanía”,

Por último, Sandra Parra Riquelme, vicepresidenta de ONG CETSUR, se refirió a la vinculación que está generando el proyecto con otras entidades públicas y privadas como la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el Servicio Nacional del Patrimonio y el Programa de Desarrollo Territorial Indígena de la Municipalidad de Pitrufquén y la Universidad de La Frontera. “En el ámbito del fortalecimiento de redes de trabajo, el proyecto nos ha permitido generar alianzas con la Universidad de La Frontera, es por ello que en el primer y segundo curso se contó con la presencia de Soraya Calzadilla Albornoz, profesional de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales, quien desarrolló con las Aprendices el taller de reproducción por esqueje de plantas nativas para la recuperación de la biodiversidad en los territorios”.